Las pequeñas pausas con movimiento ayudan a cambiar de ritmo y refrescar la mente. Unos cuantos ejercicios sencillos, estiramientos o un breve paseo favorecen una mejor concentración y aportan vitalidad. Si se realizan estas pausas con regularidad, se convierten en un hábito beneficioso para mantener la energía y el equilibrio…
